miércoles, 8 de febrero de 2012

Espino albar

Sin duda esta es la época del año mas laboriosa para todo aficcionado al bonsai.
Es época de podas, modelados, trasplantes, yamadori, etc.
El espino albar (crataegus monogyna) es un árbol de la familia de las rosáceas que suele crecer de forma arbustiva. Es una de las especies de la que mas ejemplares tengo y son los mas madrugadores en brotar, y por tanto los primeros en ser trasplantados.
El que muestro aquí fue recogido en 2010. Tiene bastante porte y mientras brotaba con fuerza ese año dudaba por donde debía cortar.

 El siguiente año fue arreglado de raices y pasado a un cajón de cultivo en donde crecrió libremente todo el año.





Estos días lo he trasplantado, he eliminado las ramas que no me van a servir en su futuro y colocado con alambre algunas de la que voy a necesitar.


Aquí comienza su formación como bonsai. Será el paso del tiempo el que culmine esta obra.
Un saludo.

lunes, 16 de enero de 2012

Años 90. Exposiciones de perejiles

No me acordaba ya de estas fotos.
Son imágenes que nos hacen recordar que el paso del tiempo nos afecta a nosotros y a nuestros árboles.
Son exposiciones de muy poco nivel, pero que en aquellas fechas y comenzando en este mundillo nos llenaban de orgullo e ilusión.

1996





1997. Con demostración incluida.









Un saludo.

sábado, 7 de enero de 2012

Castaño

Probablemente el castaño (castanea sativa) sea el árbol mas emblemático y reprensentativo de la zona donde yo vivo.
Es un árbol muy corpulento, de hoja caduca, con copa ámplia y redondeada, que puede alcanzar hasta 20 ó 30 metros de altura. Tiene un tronco muy grueso y corto en los cultivados, mas esbelto y menos ramoso en los silvestres.
En mi niñez eran habituales en las cercanías de mi casa esos castaños, inmensos, con sus troncos huecos y cortos. Eran nuestro "parque infantil".
Aquellos árboles que para nosotros eran unas veces el castillo del Capitan Trueno y otras la cabaña de Tom Sawyer. Horas pasábamos subidos en aquellos seres centenarios y tal vez algún milenario.
















No es muy popular y habitual su uso como bonsai. Tiene las hojas muy grandes que no se reducen con facilidad. No admite bien el defoliado. Seca ramas. Cualquier aficionado que lo haya cultivado sabe de sus dificultades.
Actualmente sólo tengo un ejemplar de esta especie.
Llegó a mi en 1997. Prometía convertirse en un bonsai de tamaño grande y tronco robusto.






Y así comenzó a ser modelado.




Mas, en mal momento llegó. La época oscura que le toco vivir pasó factura y en 2005 había muerto los 2/3 de la parte superior y mostraba esta guisa.



En 2007, ocupando la maceta de un alcornoque que las heladas de 2002 habían dejado libre.


Ahora está en proceso de lograr que me recuerde a aquellos árboles que de niño tanto me hicieron soñar.





Un saludo.

martes, 27 de diciembre de 2011

Presentaciones.

Hola a todos.
Todos los que me visitan hoy o lo hagan en el futuro.
Dada la proliferación de este tipo de canales de comunicación he decidido crear mi propio blog.
En él iré mostrando los pequeños trabajos y avances de mis bonsai.
Comenzaré hablando algo de mi y mi aficción a esto en paralelo a la historia de uno de los árboles que mas tiempo lleva conmigo.
Probablemente herencia de mi madre sea la aficción que desde joven he tenido a cultivar plantas ornamentales en casa. Esto me había dado unos mínimos conocimientos horticulturales.
Pero lo que marcó mi vida de estos últimos veinte años vino motivado por dos sucesos.
Era el año 1991 y me mudé a otra vivienda que tenía una espléndida terraza soleada de 50 metros cuadrados.
A finales de ese mismo año cayó en mis manos una revista, cuyo número no recuerdo, de Bonsai Actual.
La unión de estos dos acontecimientos hicieron que dejara de lado otras cosas para introducirme en este mundillo.
Eran tiempos difíciles. Mi ubicación apartada de núcleos urbanos, la ausencia de publicaciones, de materiales y sobre todo de internet hacía que mis progresos se produjeran por el método de acierto o error.
Por aquel entonces cualquier palitroque parecía tener tremendas posibilidades de una vez en maceta parecer un bonsai.
El hallazgo de este pino me pareció milagroso: "había encontrado un bonsai hecho por la naturaleza".
¡Qué ignorancia la mía!
Creo recordar que lo cogí en 1993. La primera foto que tengo es de 1995.









Luego llegarían las exposiciones locales, tres años, que sirvieron para darme cuenta de que cada vez le faltaba mas para ser un bonsai.




















En 1998 mi vida dió un vuelco que a modo de tsunami hizo que los árboles que por entonces tenía quedaran casi abandonados.
Este pino ha sido uno de los pocos supervivientes.
Falto de cuidados, abonados, pinzados. Presa de intensos ataques de cochinilla.
Ramas muy debilitadas por no recibir el sol.
Así estaba en 2005.












Este periodo de abandono duró ocho o nueve años. Pero yo sabía que el virus ya se había instalado en mi.
En 2007 "redescubrí" el bonsai en internet. Me di cuenta de que había mas gente por ahí tocada con el mismo virus. Que yo no era el único "rarito" que tenía bonsais.
A lo largo de estos últimos años este árbol y yo hemos vuelto a caminar en paralelo.
Los trabajos han estado orientados a posicionar ramas, hacer que el sol llegue a todas ellas y que cogan vigor.



















Soy consciente de que nunca será un gran árbol. Sus pretensiones sólo son de jugar en tercera regional, pero el tiempo que lleva conmigo y las vicisitudes compartidas hacen que mi cariño hacía él sea similar a los grandes ejemplares que podemos ver por ahí.
Estos días le ha tocado pasar de nuevo por la sala de estética.
Pongo fotos del antes y después de esta sesión. Son fotos de mala calidad, pero el frío de estos días molesta para trabajar en el exterior.
Este árbol fue trasplantado el año pasado, pero me ha quedado mal posicionado. Este año, aunque no le haga falta bajo el punto de vista horticultural, es probable que lo trasplante sin tocar raices para posicionarlo en su ángulo correcto.


















Y después.
























Un saludo.