Este espino se vino conmigo en enero del 2010. Desde el primer momento presentaba una estructura bastante peculiar y no muy fácil de sacar algo de ahí.
Si esto era poco, después de haber brotado mas o menos esa primavera, comenzó a secar brotes y partes que consideraba esenciales para un futuro diseño.
Este era el aspecto que presentaba en otoño de ese mismo año.
A comienzos del siguiente año eliminé las partes que había secado en un intento de que con los brotes que salieran de nuevo poder aprovechar algo de ese espino.
Todo fue en vano.
Pensé que el único aprovechamiento posible sería como leña para la chimenea.
Sin embargo, decidí darle una última oportunidad. Sólo me restaba cortar por lo sano. Y eso fue lo que hice en enero siguiente.
Me quedé con unos 15 cm. del tronco y esa primera rama gorda que en un principio había pensado en eliminar.
Este año, ya recepado, brotó y se desarrollo con toda normalidad. Había eliminado el mal, pero había sacrificado tres cuartas partes del árbol.
Lo que vino a continuación es muy reciente.
El mes pasado alambré y definí lo que va a ser su estructura. Luego lo pasé a una maceta de entrenamiento algo menos cutre.
Y así está a día de hoy. Todo brotado y llenito de vida.
Resta portrabajar la madera muerta que quedó en el lugar donde se cortó, pero eso será en otra ocasión, probablemente en una tarde soleada y que me pille con ganas de meterle la fresadora.
Ya veremos que sale de esto.
Un saludo.
lunes, 25 de febrero de 2013
domingo, 27 de enero de 2013
Pedrolos
Suele ser frecuente entre los aficcionados al bonsai compartir con ellos el arte del suiseki.
Como no, en mi gallinero también hay un pequeño hueco para mis pedrolos.
A pesar de llevar poco tiempo con esto he descubierto el placer de buscar, la satisfacción de encontrar y lo entretenido de tallar un daiza.
Creo que entre todas ellas hay algún suiseki, otras estilo shangshi y bastantes "simplemente pedrolos"
Como no, en mi gallinero también hay un pequeño hueco para mis pedrolos.
A pesar de llevar poco tiempo con esto he descubierto el placer de buscar, la satisfacción de encontrar y lo entretenido de tallar un daiza.
Creo que entre todas ellas hay algún suiseki, otras estilo shangshi y bastantes "simplemente pedrolos"
Un saludo para todos.
miércoles, 2 de enero de 2013
Dudas
Este espino ha pasado todo el año libre de cualquier tipo de modelado.
Llegadas estas fechas se hace casi imprescindible un posicionamiento de ramas primarias y una poda.
La cuestión es que a pesar de llevarlo estudiado muchas veces todavía no tengo muy claro cual va a ser su frente. A pesar de que un bonsai debería verse bien desde cualquier lado, para comenzar a modelarlo necesitamos escoger alguna de las opciones que os muestro.
Doy por sentado que el árbol no se puede cambiar de ángulo de plantado, sobre todo por que nos obligaría a enterrar parte del nebari y dejar el otro lado excesivamente levantado.
LADO 1
Este fue el frente que mejor me parecía el año pasado, momento de pasarlo a esta maceta.
En esta posición el árbol se dirige hacia el espectador, en principio parecía la mejor opción.
Observando el nebari se aprecia la raiz que sale casi frontal, que es de un tamaño desproporcionado con respecto al resto.
LADO 2
Aquí se aprecia la dirección hacia el frente que comentaba antes.
Se ve una raiz montanto encima de otra que debería haber sido eliminada en el anterión trasplante, pero que se hará en el próximo.
Los defectos del nebari aquí se aprecian claramente.
ente.
LADO 3
Desde esta posición el nebari se ve bien pero da cierta sensación de inestabilidad.
LADO 4
Esta sería la parte trasera según lo planeado el año pasado.
Pero después de observarlo toda la temporada en su estante, tal vez sea el frente que mas me sugiere.
Desde esta posición el nebari se sigue viendo bonito.
El tachiagari (parte que va desde el nebari hasta la primera rama) muestra movimiento y conicidad.
La parte superior del árbol escapa hacia atrás, pero esto acentua la sensación de lejanía y hace que el tronco disminuya de grosor hacia el ápice de una forma armónica.
Es esta posición la herida (señalada con una flecha)se hace evidente, pero eso siempre se puede disimular con el trabajo de madera muerta.
De escoger como frente este lado debería corregir la inclinación del corte apical.
CONCLUSIÓN
Como a veces resulta dificil estudiar un árbol sin la cabeza vacía y esto provoca que los árboles no nos dejen ver el bosque, seguro que unos cuantos ojos ven mas posibilidades, a pesar de de ser a través de unas fotos, que lo que son capaces de ver los míos saturados de tanta observación.
Un saludo para todos.
Llegadas estas fechas se hace casi imprescindible un posicionamiento de ramas primarias y una poda.
La cuestión es que a pesar de llevarlo estudiado muchas veces todavía no tengo muy claro cual va a ser su frente. A pesar de que un bonsai debería verse bien desde cualquier lado, para comenzar a modelarlo necesitamos escoger alguna de las opciones que os muestro.
Doy por sentado que el árbol no se puede cambiar de ángulo de plantado, sobre todo por que nos obligaría a enterrar parte del nebari y dejar el otro lado excesivamente levantado.
LADO 1
Este fue el frente que mejor me parecía el año pasado, momento de pasarlo a esta maceta.
En esta posición el árbol se dirige hacia el espectador, en principio parecía la mejor opción.
Observando el nebari se aprecia la raiz que sale casi frontal, que es de un tamaño desproporcionado con respecto al resto.
LADO 2
Aquí se aprecia la dirección hacia el frente que comentaba antes.
Se ve una raiz montanto encima de otra que debería haber sido eliminada en el anterión trasplante, pero que se hará en el próximo.
Los defectos del nebari aquí se aprecian claramente.
ente.
LADO 3
Desde esta posición el nebari se ve bien pero da cierta sensación de inestabilidad.
LADO 4
Esta sería la parte trasera según lo planeado el año pasado.
Pero después de observarlo toda la temporada en su estante, tal vez sea el frente que mas me sugiere.
Desde esta posición el nebari se sigue viendo bonito.
El tachiagari (parte que va desde el nebari hasta la primera rama) muestra movimiento y conicidad.
La parte superior del árbol escapa hacia atrás, pero esto acentua la sensación de lejanía y hace que el tronco disminuya de grosor hacia el ápice de una forma armónica.
Es esta posición la herida (señalada con una flecha)se hace evidente, pero eso siempre se puede disimular con el trabajo de madera muerta.
De escoger como frente este lado debería corregir la inclinación del corte apical.
CONCLUSIÓN
Como a veces resulta dificil estudiar un árbol sin la cabeza vacía y esto provoca que los árboles no nos dejen ver el bosque, seguro que unos cuantos ojos ven mas posibilidades, a pesar de de ser a través de unas fotos, que lo que son capaces de ver los míos saturados de tanta observación.
Un saludo para todos.
miércoles, 26 de diciembre de 2012
Trasplante y cambio de maceta
Suelo trasplantar los espinos por estas fechas tan prematuras. Si viene el invierno suave a finales de enero estarán brotados.
Este que os muestro ya fue presentado en otra ocasión.
Llevaba dos años en una maceta del bazar chino y se merecía mejorar.
Aprovechando la visita al Congreso Gallego en Bembibre (Santiago de C.) compré una mas adecuada.
Lo primero retirar el musgo viejo de la superficie del sustrato.
Limpieza del musgo que subía colonizando la parte baja del tronco.
Un ligero cepillado para dejarlo bien limpio.
Retirada del sustrato viejo.
Arreglo de las raices que formarán el nevari, eliminando alguna que crecía a distinta altura.
Y para finalizar bien atadito y palilleando sustrato nuevo.
Visto por la parte trasera.
Por un lado
Por el otro lado.
Y por el frente.
35 cm.
Y a estas horas ya picotea algo por el gallinero.
Feliz año nuevo y prósperas brotaciones.
Un saludo.
Este que os muestro ya fue presentado en otra ocasión.
Llevaba dos años en una maceta del bazar chino y se merecía mejorar.
Aprovechando la visita al Congreso Gallego en Bembibre (Santiago de C.) compré una mas adecuada.
Lo primero retirar el musgo viejo de la superficie del sustrato.
Limpieza del musgo que subía colonizando la parte baja del tronco.
Un ligero cepillado para dejarlo bien limpio.
Retirada del sustrato viejo.
Arreglo de las raices que formarán el nevari, eliminando alguna que crecía a distinta altura.
Visto por la parte trasera.
Por el otro lado.
Y por el frente.
35 cm.
Y a estas horas ya picotea algo por el gallinero.
Feliz año nuevo y prósperas brotaciones.
Un saludo.
lunes, 10 de diciembre de 2012
El gallito del corral.
Presume de mirar por encima del hombro (en este caso del ápice) de los demás miembros del gallinero.
Y no le falta razón.
No es el mas pesado, pero sí el de mas altura. Noventa y dos centímetros hasta la cresta.
Así estaba abandonado en un cajón de cultivo desde su recogida en el 98.
Recién quitado el último alambrado y a falta de volver a repetir la operación.
Después de bastante rato de alambre para aquí, alambre para allá.
Ramita para arriba, ramita para abajo.
Le falta plumaje y años de gallinero.
Posando con él antes de volver a su sitio en el gallinero.
Un saludo.
Y no le falta razón.
No es el mas pesado, pero sí el de mas altura. Noventa y dos centímetros hasta la cresta.
Así estaba abandonado en un cajón de cultivo desde su recogida en el 98.
Recién quitado el último alambrado y a falta de volver a repetir la operación.
Después de bastante rato de alambre para aquí, alambre para allá.
Ramita para arriba, ramita para abajo.
Le falta plumaje y años de gallinero.
Posando con él antes de volver a su sitio en el gallinero.
Un saludo.
lunes, 3 de diciembre de 2012
El espino degradado
El 2010 fue un año muy prolífico en recogida de espinos.
En una de esas incursiones se vino conmigo este que os muestro.
Una vez en casa, viéndolo con mas detalle se convierte en un pozo de defectos.
El primer tramo del tronco (tachiagari) puede pasar el visto bueno con un aprobadillo.
Pero el resto nunca aprobaría ninguna asignatura, por lo menos bajo mi visión y mis recursos técnicos.
Dos tramos rectos enlazados con una curva en forma de codo. En algunos puntos conicidad inversa.
Por contra en ese tramo tiene una corteza bastante buena.
Al año siguiente sacrifico esa corteza y haciendo uso de la tan conocida técnica ATPC degrado esta gallina a sohin.
Y así empezamos de cero la historia de este pollo mas manejable.
Creciéndole las plumas.
No sé si fue ganas de ir adelantando trabajo o mono de trasplantes así que me puse a ello. Al fin y al cabo los espinos madrugan mucho a brotar.
Un alambrado previo. Pensaba trabajarle mas la zona del corte, pero me rompió la fresa de desbastar hace días. Quedará para otra ocasíón.
Y después de pasarlo a una maceta tokoname descatalogada ya corretea por el gallinero
Por un lado
Por el otro
Por un frente
Por el otro.
Su corta historia no da para mas, pero ya se ve por donde van los tiros.
Un saludo.
En una de esas incursiones se vino conmigo este que os muestro.
Una vez en casa, viéndolo con mas detalle se convierte en un pozo de defectos.
El primer tramo del tronco (tachiagari) puede pasar el visto bueno con un aprobadillo.
Pero el resto nunca aprobaría ninguna asignatura, por lo menos bajo mi visión y mis recursos técnicos.
Dos tramos rectos enlazados con una curva en forma de codo. En algunos puntos conicidad inversa.
Por contra en ese tramo tiene una corteza bastante buena.
Al año siguiente sacrifico esa corteza y haciendo uso de la tan conocida técnica ATPC degrado esta gallina a sohin.
Y así empezamos de cero la historia de este pollo mas manejable.
Creciéndole las plumas.
No sé si fue ganas de ir adelantando trabajo o mono de trasplantes así que me puse a ello. Al fin y al cabo los espinos madrugan mucho a brotar.
Un alambrado previo. Pensaba trabajarle mas la zona del corte, pero me rompió la fresa de desbastar hace días. Quedará para otra ocasíón.
Y después de pasarlo a una maceta tokoname descatalogada ya corretea por el gallinero
Por un lado
Por el otro
Por un frente
Por el otro.
Su corta historia no da para mas, pero ya se ve por donde van los tiros.
Un saludo.
domingo, 25 de noviembre de 2012
El primogénito
Soy un vulgar y abundante pino silvestre. De mi corta vida en el monte apenas tengo recuerdos.
El destino había querido que brotara de una semilla caida al borde de un camino. Otros de mis congéneres habían corrido mejor suerte (o eso creía yo) al haber nacido en un lugar menos transitado.
A pesar de que en varias ocasiones haya sido aplastado por las ruedas de un todoterreno, disfrutaba de la fuerte insolación y los fríos invernales que me proporcionaba vivir a mas de mil metros de altitud.
Corría el año 1992 cuando un degenerado me arrancó violentamente de mi hogar y luego de envolverme cuidadosamente me introdujo en plena oscuridad (luego sabría que aquello era el maletero de un automovil).
Ya en su casa ató mis tiernas y jóvenes raices sobre un pedrolo y me buscó un pequeñito apartamento en donde pasé el resto del año.
Mi luego amigo y compañero se disculpó conmigo contándome que lo había visto en un libro de un tal Dan Barton que le acababan de regalar.
A pesar de la cabronada me recuperé en poco tiempo y al cabo de un año lucía así de hermoso.
Me adapté al escaso y distinto suelo. Me resigné a vivir en aquel pequeño habitáculo. Incluso comenzé a hacer piña con aquel pedrusco.
Pero aquellas torturas no habían hecho nada mas que comenzar.
Un día se acercó a mi con unas herramientas y alambres y de nuevo llegó el sufrimiento.
Comenzó a cortarme ramas. Atarme con alambres y doblarme como si yo fuera de goma.
Incluso, unos pocos años después de haberme arrancado de mi hogar, osó exhibirme como mono de feria en alguna exposición local.
Esos añitos transcurrieron entre alambrados y cuidados.
Pero a los siete años de convivencia surgió el desamor. Pensé en una crisis de pareja, pero yo no entendía como me podía dejar casi abandonado de la noche a la mañana.
Había un desequilibrio en nuestra relación. Él podía vivir sin mi, pero yo no lo podía hacer sin él, sin sus cuidados ni sus mimos.
En ese período oscuro tuve noticia de que un incendio había sesgado la vida de todos aquellos hermanos a los que yo envidiaba por haber nacido en un sitio mas afortunado.
Al final, y a pesar de mis problemas de abandono actual, yo había pasado a ser el afortunado sobreviviente.
Hace poco mas de cuatro años en que aquellos sentimientos que en otro tiempo nos habían unido han resurgido.
Comenzó con los mimos y cuidados de antaño. Me cambió a un apartamento mas ámplio y dejó que me pusiera fuerte.
Volvió a rodearme de alambres y a retorcerme, pero me da que lo hizo sin mucho convencimiento. Cuando pasaba junto a mi me miraba raro. No le gustaba.
Nuevo apartamento y creciendo a mi aire. Año sabático.
Ya me imaginaba yo que ese estado iba a ser pasajero.
Como ya comienza a ser habitual en mi vida he vuelto a pasar por quirófano.
Yo creo que esta vez se ha esmerado mas conmigo.
A falta de algunos detalles me ha dejado de esta guisa.
Por un lado
Por el otro lado.
Por detrás.
Por delante.
P.D.
Probablemente no sea la mejor pieza de mi gallinero.
Tampoco el mas grande. Ni el mas gordo, ni el mas formado, ni el mas vistoso....
Pero, a pesar de mis pocos y chapuceros cuidados, de los que dan fé las imágenes, lleva conmigo veinte años. Le tengo un especial cariño.
Si pudiera establecer un vínculo mas humano con él seguro que compartiríamos vicisitudes.
Un saludo para todos.
El destino había querido que brotara de una semilla caida al borde de un camino. Otros de mis congéneres habían corrido mejor suerte (o eso creía yo) al haber nacido en un lugar menos transitado.
A pesar de que en varias ocasiones haya sido aplastado por las ruedas de un todoterreno, disfrutaba de la fuerte insolación y los fríos invernales que me proporcionaba vivir a mas de mil metros de altitud.
Corría el año 1992 cuando un degenerado me arrancó violentamente de mi hogar y luego de envolverme cuidadosamente me introdujo en plena oscuridad (luego sabría que aquello era el maletero de un automovil).
Ya en su casa ató mis tiernas y jóvenes raices sobre un pedrolo y me buscó un pequeñito apartamento en donde pasé el resto del año.
Mi luego amigo y compañero se disculpó conmigo contándome que lo había visto en un libro de un tal Dan Barton que le acababan de regalar.
A pesar de la cabronada me recuperé en poco tiempo y al cabo de un año lucía así de hermoso.
Me adapté al escaso y distinto suelo. Me resigné a vivir en aquel pequeño habitáculo. Incluso comenzé a hacer piña con aquel pedrusco.
Pero aquellas torturas no habían hecho nada mas que comenzar.
Un día se acercó a mi con unas herramientas y alambres y de nuevo llegó el sufrimiento.
Comenzó a cortarme ramas. Atarme con alambres y doblarme como si yo fuera de goma.
Incluso, unos pocos años después de haberme arrancado de mi hogar, osó exhibirme como mono de feria en alguna exposición local.
Esos añitos transcurrieron entre alambrados y cuidados.
Había un desequilibrio en nuestra relación. Él podía vivir sin mi, pero yo no lo podía hacer sin él, sin sus cuidados ni sus mimos.
En ese período oscuro tuve noticia de que un incendio había sesgado la vida de todos aquellos hermanos a los que yo envidiaba por haber nacido en un sitio mas afortunado.
Al final, y a pesar de mis problemas de abandono actual, yo había pasado a ser el afortunado sobreviviente.
Hace poco mas de cuatro años en que aquellos sentimientos que en otro tiempo nos habían unido han resurgido.
Comenzó con los mimos y cuidados de antaño. Me cambió a un apartamento mas ámplio y dejó que me pusiera fuerte.
Volvió a rodearme de alambres y a retorcerme, pero me da que lo hizo sin mucho convencimiento. Cuando pasaba junto a mi me miraba raro. No le gustaba.
Nuevo apartamento y creciendo a mi aire. Año sabático.
Ya me imaginaba yo que ese estado iba a ser pasajero.
Como ya comienza a ser habitual en mi vida he vuelto a pasar por quirófano.
Yo creo que esta vez se ha esmerado mas conmigo.
A falta de algunos detalles me ha dejado de esta guisa.
Por un lado
Por el otro lado.
Por detrás.
Por delante.
P.D.
Probablemente no sea la mejor pieza de mi gallinero.
Tampoco el mas grande. Ni el mas gordo, ni el mas formado, ni el mas vistoso....
Pero, a pesar de mis pocos y chapuceros cuidados, de los que dan fé las imágenes, lleva conmigo veinte años. Le tengo un especial cariño.
Si pudiera establecer un vínculo mas humano con él seguro que compartiríamos vicisitudes.
Un saludo para todos.
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